Todos los Jueves, con material renovado.

CINETICO dejará de salir por un tiempo...

... que depende del tiempo que me demandará recuperarme de la operación. Por favor, disculpen las molestias.



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jueves, 13 de agosto de 2009

Crítica a film argentino: El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella

Juan José Campanella hizo tres películas en Argentina, su tierra natal, El mismo amor, la misma lluvia (1999), la nominada al Oscar El hijo de la novia (2001) y Luna de Avellaneda (2004). Películas que en común se acercan al cine de Frank Capra, director clásico muy influyente en generaciones posteriores, pero que en Argentina es ignorado.

El publico argentino que mira sus historias ignora que dicho director realiza desde hace muchos años series de televisión en Estados Unidos y, de hecho, rodó sus dos primeras películas en el país del Norte.

Escribo así estas líneas porque trato de interpretar lo que pudo haberlo movilizado a realizar este film de suspenso, negándolo así a continuar en hacer un solo tipo de cine.

Su segunda película Ni el tiro final (Love walk in, 1997) era su primer intento de policial negro y, como ésta, había sido una adaptación. Si bien era floja, tenía buenas intenciones, pero no es el tipo de obra que haría después.

El secreto de sus ojos (2009), el regreso con aires de revancha y renovación, se basa en el libro “La pregunta de sus ojos” de Eduardo Sacheri, que cuenta sobre el recuerdo de alguien que quiere escribir una novela sobre un caso que fue testigo cuando trabajaba en un juzgado, meses antes del comienzo de la dictadura.

Pero con un argumento que puede parecer un drama, o un suspenso, genero que pertenece, que no tiene miedo de ocultar su buen humor mediante excelentes diálogos, la película encuentra su propio cine, es decir su personalidad.

Importante es el humor, no solo en el cine de Campanella sino en lo que se quiere contar acá, que compensa perfectamente su falta de intriga y nos hace encariñarnos muchísimo con los personajes. Es del caso del compañero de trabajo del protagonista encarnado por el comediante Guillermo Francella, que esquiva todos sus “cliches”, sus “tics” (nerviosos), de actuación y hace pensar que utiliza al cine para escapar de ciertas “obligaciones” actorales de la televisión.

Podríamos destacar tambien a Pablo Rago, a Soledad Villamil, a Ricardo Darín y José Luis Gioia (conocido como “cuentachistes” de notable actuación) y a muchos integrantes más,

pero no es algo injusto destacar al director, alguien que renovó o mostró cosas que tenia bien ocultas, para poder ilustrar cada momento, cada fotograma de la película con una puesta de cámaras, ritmos y dirección de actores impecables.

Esto se demuestra con la magnifica e hipnótica secuencia de la cancha de fútbol, algo que por niveles técnicos (dinero invertido) como capacidad creativa (ingenio, que no siempre va de la mano de lo anterior) conquista en lo que llamo en este blog como “Momento Icono”. Un momento que será recordado por la eternidad del cine argentino. Y tan en trance estuve que tengo que volver a verla para confirmar la longitud del plano secuencia utilizado.

Sin dudas, la película que deben elegir para representar el Oscar. Sin dudas, la película que va a estar en competencia por la estatuilla.

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